“La ciudad se te aparece como un todo en el que
ningún deseo se pierde y del que tú formas parte, y como ella goza de todo lo que tú no gozas, no te queda sino habitar ese deseo y contentarte... Italo Calvino”
Este fragmento proviene de la tesis de Laura Eugenia tudoras “La configuración de la imagen de la gran ciudad en la literatura postmoderna”.
Llama especialmente la atención por su ingenioso contenido, la autora de la tesis ha escogido este fragmento de Italo Calvino que ha sido uno de los escritores italianos más importantes del siglo XX de la corriente del neorrealismo.
“La ciudad se te aparece como un todo que ningún deseo se pierde…”
Esta frase esconde un contenido verdaderamente genuino que hasta ahora nunca me había parado a pensar. La ciudad es como una madre que todo le ve, podríamos decir que es como un “Dios” que está observándolo todo, pero no lo observa de manera inactiva sino todo lo contrario, de manera activa.
Está presente en cada paso que damos, goza como bien dice el fragmento de todos los acontecimientos que puedan transcurrir de una manera infinita, porque las generaciones pasan, los siglos pasan, pero la ciudad (que hasta destruida puede resurgir de sus cenizas como es el caso de Roma) nunca muere y no se pierde el lujo de detalles que en toda su esencia alberga.
La ciudad nunca envejece y al mismo tiempo nunca se moderniza del todo. Los espacios cambian porque cambian las personas que en ellos se encuentran, los edificios cambian porque las mentes de los ciudadanos también se transforman y tienen el deseo de renovar su imagen, la imagen de su ciudad. En este libro he encontrado alusiones que se asemejan muchísimo al relato que escribí titulado “Un día en “mi” ciudad”.
“En resumidas cuentas, la estación constituye uno de los lugares
Privilegiados de la ciudad; conocerla es tener de antemano una perspectiva sobre la ciudad.
Entrar en una ciudad desconocida, por la estación, tiene un efecto inmediato que se traduce por una sensación de acercamiento a la aventura, la entrada en un espacio por explorar, estamos por lo tanto en presencia de un lugar que habla inmediatamente a lo imaginario; mientras que dejar una ciudad, por el mismo medio, es tener el sentimiento de dar la espalda a toda una ciudad, todavía presente, no reducida a una representación lejana, y por consiguiente la imaginación deja lugar a la percepción.”
Este párrafo tiene un contenido fascinante porque nos invita a reflexionar sobre qué significa realmente la ciudad para nosotros. Por qué cuando abandonamos aunque sea por un período corto de tiempo nos sentimos nostálgicos no sólo por abandonar a nuestros familiares, sino porque sentimos que estamos abandonando algo más. ¡Estamos abandonando nuestra ciudad! Esas palabras tienen un contenido emocional que es muy significativo para cualquier individuo. Implica sin lugar a dudas una pérdida (ya sea permanente, indefinida o temporal), y aunque vayamos con unas expectativas de cambio positivas el sentimiento no desaparece. Entonces ¿A qué estamos realmente arraigados, a las personas que forman esa ciudad, a sus calles y su construcción arquitectónica? Tal vez estemos arraigados a nosotros mismos, a lo que éramos en ese espacio y en ese tiempo en el tanto hincapié hace la autora de la tesis que estamos citando. Cuando uno se imagina la ciudad que deja, se imagina a él mismo viviendo momentos en esa ciudad, lo que añora no es la ciudad en sí sino la visión que ha tenido el individuo sobre esa ciudad concreta.
Casualmente y para mi grata sorpresa si se ha leído el relato que redacté sobre mi viaje a Londres de manera espontánea fui mencionando los elementos que, a mi parecer, me resultaron mas significativos en mi estancia allí y que coinciden plenamente con los elementos que Laura Eugenia Tudoras menciona en su tesis.
Para hacer referencia a lo que acabo de mencionar pongo otra cita textual de la autora:
“Está claro que el autobús podría tener más privilegios si lo comparamos con el metro al que se le asocia lo subterráneo, lo oscuro, una muchedumbre cansada e indistinta; añadiendo además la mitología que se ha trazado alrededor de sus pasillos y túneles. Aunque, por otra parte, hay elementos que vienen a aumentar la seguridad del viajero: la regularidad de sus llegadas, el hecho de que la muchedumbre parece saber adónde va.”
Si reflexionamos un poco sobre el tema nos damos cuenta de la veracidad de las palabras. Cuando llegas a una ciudad desconocida con un transporte de metro la situación adquiere cierto aspecto caótico y rutinario y se llega a convertir (si te alojas lejos del centro o al lugar al que quieres acudir) en el lugar físico donde pasas la mayor parte de tu tiempo. Llega a darle al individuo una seguridad relacionada con el hecho de formar parte de la muchedumbre, de que tiene un destino claro. Pero podemos advertir también por otro lado el tema que ya traté en el relato: La desatención civil que podemos advertir en este tipo de transporte donde en raras ocasiones las personas articulan palabras con otras y el trato es absolutamente impersonal. Cómicamente la única interacción que me viene a la cabeza en este espacio es exclusivamente cuando viene el revisor a comprobar si tu billete está en regla.
La gran pregunta es ¿ Es la ciudad un producto que ha creado el Ser Humano o por el contrario es la propia ciudad quien crea a su antojo al individuo? ¿Controlamos nosotros a la ciudad o es la ciudad quien nos controla a nosotros?
Tal vez sea un proceso simultáneo en el que el nosotros vamos modelando a la ciudad al mismo tiempo que la ciudad nos va modelando a nosotros.
Si nos damos cuenta de la trascendencia que tiene la ciudad para nosotros podemos observar que se encuentra en el arte, en la literatura (directa o indirectamente), en todos los aspectos de nuestra vida, por tanto se podría decir que la ciudad representa nuestra vida.
Pero no tomemos el concepto de ciudad como un conjunto de edificios a los que se les ha puesto un nombre, la ciudad como llevamos explicando a lo largo del texto se conforma y conforma al mismo tiempo todos y cada de uno de los aspectos de nuestras vidas. Es una proyección de la sociedad y al mismo tiempo nosotros somos una proyección de la misma.
El estudio sociológico de las ciudades comienza con la Escuela de Chicago (ciencia positivista).
Los objetos de estudio más significativos de esta escuela son:
Ecología humana, la ciudad como laboratorio social (Park y Ernest): permite observar dinámicas sociales de mestizaje, adaptación, conflicto e interacción grupal en tres niveles:
1. Físico-biológico, pertenencia a un grupo en un espacio geográfico
2. Social, moral o voluntad colectiva de orden pragmático
3. Cultural, entramado de representaciones, significados y prácticas simbólicas.
Relación individuo/comunidad: La cultura y el universo simbólico son la base de la interacción entre individuo y sociedad, siendo la comunicación la forma dominante de interacción.
Cooley define el grupo primario como aquel en el que la interacción y la cooperación tienen un carácter desestructurado e íntimo, fuente y mediador de la identidad individual frente al grupo secundario de naturaleza más formal y estructurada.
La comunicación no se simplifica en el esquema estímulo-respuesta, sino que es expresión, interpretación y respuesta. Cuando el proceso está mediado por las técnicas de comunicación masivas, los acontecimientos se convierten en otra cosa al ser publicados: las noticias construyen la sociedad, la prensa se convierte en forma de integración y motor del cambio social y el cine produce efectos psicosociales provocando procesos de individualización, imitación y personificación. Y todo esto no puede sino estar reflejado en las ciudades. Hay numerosos estudios que asocian la comunicación con la ciudad. Expondremos maneras distintas de relaciones la comunicación con la ciudad:
- Comunicación y configuración histórica de la ciudad: Se trataría del análisis del fenómeno de la comunicación y el papel de las ciudades.
- Comunicación y construcción de identidades culturales urbanas: ¿Qué papel tienen los medios en la formación de identidades culturales?
- Comunicación y desarrollo urbano: Relación entre la comunicación y el urbanismo.
- Medios comunicativos como fenómeno urbano.
- Ciudad y periodismo.
- Ciudad de los arquitectos: Las ciudades y su arquitectura que subraya el arte.
- Ciudad informacional: Aquí vemos la relación con la Era de la información y la globalización.
- Ciudad del conocimiento.
- Ciberciudad: Nuevas formas de ocio virtual que configuran una nueva concepción de ciudad.
- Ciudad espectáculo y marketing urbano: La ciudad se convierte en un escenario publicitario o como se le ha denominado en una “ciudad plató”, “ciudad anuncio”.
- Ciudad y literatura ( desde autores como Whitman que ya hablaban de grandes ciudades como Manhattan hasta autores más cercanos como Lorca que añaden en su poesía su experiencia en ciudades (Un poeta en Manhattan).
BIBLIOGRAFÍA:
TUDORAS, LAURA EUGENIA (2005) La configuración de la imagen de la gran ciudad en la literatura postmoderna. Madrid.
Resumen: La presente tesis doctoral versa sobre la configuración de la imagen de la gran ciudad en la literatura postmoderna, constituyendo una lectura critico - simbólica de la configuración del concepto de espacio urbano, lectura centrada en la imagen literaria de la ciudad de Madrid. El estudio analiza las modalidades a través de las cuales, la literatura española actual adopta nuevas formas de representación, optando por la sustitución de lenguajes literarios, por otros específicos de las demás artes, como el lenguaje de la música o el de la imagen, por ejemplo. Abordamos la problemática del espacio urbano desde perspectivas literarias, antropológicas y sociológicas. La combinación de estas perspectivas conduce a un enfoque interdisciplinario, de naturaleza semiótica, enfoque que permite un acercamiento a la teoría de la comunicación urbana postmoderna. Por lo tanto, nuestra lectura marca dos direcciones de análisis: de la literatura hacia lo urbano postmoderno y de lo urbano postmoderno hacia la literatura. Los textos seleccionados pertenecen a los autores: Francisco Umbral, Almudena Grandes, José Ángel Mañas, Lucia Etxebarria y Jesús Ferrero. Para un mejor entendimiento de la intertextualidad de los diferentes lenguajes mencionados, aportamos un análisis de las correspondientes adaptaciones cinematográficas.
MARTÍNEZ HERMIDA, MARCELO. (2010). Ciudad y Comunicación. Madrid. Editorial Fragua.
VILLANUEVA, DARÍO. (2008) Imágenes de la Ciudad: Poesía y cine, de Whitman a Lorca. Valladolid. Secretariado de publicaciones E 1.
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BILIOGRAFÍA ONLINE:
consultado el día 27/10/10 y revisado el día 30/10/10
Consultado el día 26/10/10 y revisado el día 29/10/10
Consultado el día 25/10/10 y revisado el día 30/10/10
Consultado el día 29/10/10 y revisado el día 30/10/10