Dicen que un buen escritor es aquel que escribe de lo que sabe, de sus vivencias y cuantas más tiene mejor es aquello que crea.
El cine es llamado séptimo arte, reflejo de la sociedad o si nos remontamos a sus inicios entretenimiento económico o incluso como arma propagandística.
Pero si analizamos realmente el mero hecho en sí se resume en contar historias.
Historias reales o ficticias, del presente, pasado o incluso predecimos el futuro.
Un cineasta suele contar lo más cercano, lo que tiene más a mano y ¿qué es más inmediato que la ciudad? Un conjunto de sucesos ya sean cotidianos o únicos e inesperados.
Hemos hablado como Charles Dickens vivió en su propia piel la miseria y la pobreza reflejada por ejemplo en Oliver Twist, Como Conan Doyle dejó la medicina para dedicarse a la literatura, tras crear al detective más famoso de Baker Street Sherlock Holmes o como la última etapa del gran William Shakespeare estuvo marcada por un estilo dramático en obras como Hamlet o Romeo y Julieta. Pero, ¿qué tienen en común estas obras?, todas han sido adaptadas al cine.
En el cine también se han contado historias y muchas de ellas ambientadas en ciudades. Se nos vienen a la memoria muchos ejemplos pero solo citaremos algunos, como por ejemplo 1945 Roberto Rossellini en Roma, Ciudad abierta cuenta la historia del sacerdote Morosini torturado durante los últimos años nazi de Roma.
Cielo sobre Berlín narra como dos ángeles observan el mundo, en concreto Berlín y no pueden mostrarse a las personas, solo pueden inyectarles ganas de vivir y confrontación con el dolor de cada uno de ellos.
55 días en Pekín se sitúa en la época de los boxer y muestra como las embajadas en 1900 se vieron amenazadas, sin embargo como dato curioso, el rodaje se produjo integro en Madrid.
Pero bueno, quizás eso sea irnos demasiado lejos, podemos recordar títulos más recientes como Amélie Con un claro estilo y ambientación parisina, Jean-Pierre Jeunet nos muestra a esta peculiar joven, también relacionada con Paris tenemos Paris, Je t`aime es una película compuesta por dieciocho cortometrajes, con directores de distintas nacionalidades, donde cada corto transcurre en un barrio distinto de la ciudad de Paris.
Esto nos trae a la memoria New York, I love you también habla de temas relacionados con el amor, como su propio nombre lo indica y se desarrolla la historia en la mítica ciudad estadounidense.
Sacando a relucir a Estados Unidos, probablemente la mayoría de referentes ciudades en películas nos vengan de este país, desde las míticas películas donde sale la ruta 66, pasando por Hollywood, Los Ángeles, y por supuesto New York. Además Estados Unidos en el cine ha intentado siempre crear su propia identidad, mostrarle al mundo cuales son sus costumbres, leyes, gastronomía y modos de vida en sus ciudades. No solo las películas se desarrollan en las grandes y pobladas ciudades también da oportunidad a otras más pequeñas pero que también se interesan por conocer.
En cine también existen las llamadas coproducciones, cuando varios países se unen para llevar a cabo una película. En ese caso se rueda en varias localidades, se busca esa integración entre regiones, ciudades y claro está países un ejemplo claro sería Lost in translation donde se une Tokio con EEUU.
Está claro que si la literatura es un medio más para reflejar a la sociedad, probablemente de los más antiguos por no decir el más antiguo, en ese reflejo se ve en si la propia ciudad, sus costumbres, la gente, ritmo de vida, arquitectura de la ciudad. No podríamos delimitar si el cine entra en la ciudad o es la ciudad la que entra en el cine, digamos que se complementan.
Pero las ciudades no solo han sido reflejadas en el cine, también las hemos podido ver en los videojuegos, ya sean ficticias o reales, todos cuando jugamos a los videojuegos hemos sido sorprendidos por replicas de ciudades, de monumentos, de formas características que sin necesidad de que la propia narrativa del juego nos sitúe en el lugar podemos identificarlo.
Una mezcla entre realidad y ficción sería el GTA, Gran Theft Auto – San Andreas en el se hace una réplica de ciudades reales, el juego se desarrollo en el ficticio estado de “San Andreas” que está compuesto por las ciudades: Las Aventuras, San Fierro y los Santos. Que en realidad hacen referencia a Las Vegas, San Francisco y Los Ángeles.
New York no se queda atrás, ha sido recreada en Cazafantasmas o en el videojuego infantil Sam & Max donde los protagonistas tienen su cede en la ciudad, o el legendario Max Payne que se convierte en policía local y recorre la ciudad realizando misiones.
Por otra parte, en San Fernando Valley – Los Ángeles el lago Toluca recibe números seguidores de Silent Hill 2 que desean ver en vivo y en directo el lago con extenso bosque que hace que la tensión en este conocido juego de misterio esté garantizada.
Las calles de Praga son el destino elegido para el desarrollo de la cuarta entrega de la serie de Metal Gear Solid , magníficos puentes y una arquitectura gótica hacen que el escenario del juego sea perfecto.
The Gateway no solo ha ambientado su historia en misiones por todo Londres, sino que además han trabajado para intentar emular numerosas áreas de la ciudad en alta resolución.
Otros destinos pueden sonarnos menos, como por ejemplo Transilvania en Rumanía donde multitud de juegos de vampiros han tenido lugar en dicha ciudad, pero esa elección no es al azar tiene que ver con que es el lugar de procedencia de la famosa novela del Conde Drácula.
Shenmue permite al jugador recorrer las cuatro áreas principales de Yokosuka, Japón para así poder triunfar en la historia.
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